Ascensión al Mailh Massibé

El rocoso Pic Montagnon delante del Mailh Massibé

desniveles mailh massibé

Cerca del col de Marie Blanc, bien conocido por ser uno de los puertos de la Quebrantahuesos, se elevan algunas cumbres que rozan los 2000m y son poco frecuentadas por montañeros españoles. Sin embargo, ninguna montaña les hace sombra por el norte y son, por tanto, magníficos miradores hacia las planicies francesas de Oloron, Pau y Tarbes y hacia el Pirineo que se extiende al sur.

montaña

El inicio de la ruta se alcanza desde el valle de Aspe o de Ossau. Desde este último valle, 6 km antes de subir el col de Marie Blanc, está a la Capilla de Houndas, donde sale a la izquierda una pequeña carretera que se puede seguir en coche hasta encontrar prohibida la circulación.

Laderas de subida hacia el plateau Lescaumère
Laderas de subida hacia el plateau Lescaumère

Tengo que cargar con el equipo completo, crampones, piolet y raquetas de nieve. A la subida la nieve está dura y ascenderé cómodamente con crampones, pero en la bajada las raquetas serán más útiles. La primera parte de la subida se desarrolla por una pista bajo un hayedo que, en estas fechas, está despojado de sus hojas. Tomando algunos atajos, bien indicados, se llega hasta la cabaña Les Bordes a 1300m.

Vista desde el col d’Aran
Vista desde el col d’Aran

Allí se abre el paisaje. Un camino a la derecha de la cabaña conduce al col d’Aran (1655m). En el collado nos encaminamos a la izquierda para subir unas fuertes laderas nevadas que conducen a un gran plateau desde el cual ya se puede observar nuestro objetivo, el Mailh Massibé y, a su izquierda, su gemelo (porque tiene exactamente la misma altitud) el Pic Montagnon.

A la izquierda el Pic Montagnon y a la derecha el Mailh Massibé
A la izquierda el Pic Montagnon y a la derecha el Mailh Massibé

Bordeando todo el plateau nos plantamos en la base del pico, a 1855m, al que se asciende por su arista sur. Habrá que prestar atención al estado de la nieve, aunque no es difícil. Una panorámica extraordinaria se extiende a nuestro alrededor. Las oscuras nubes dibujan un precioso contraste de luces y sombras, entre las que destaca el imponente Midi d’Ossau

El midi d’Ossau destaca a la izquierda
El midi d’Ossau destaca a la izquierda

Tras el descenso a la base del pico, sigo otra ruta de regreso. Ahora con raquetas por nieve más blanda y profunda tomo la cresta de Sède de Pan, que permite llegar a un punto donde se puede hacer un descenso directo a la cabaña Les Bordes, para repetir la ruta de subida hasta el aparcamiento.

El Anie en el centro y el Orhi a la derecha
El Anie en el centro y el Orhi a la derecha

 

 icon-arrow-circle-right Entrada de nuestros colaborador Israel Masa.

 icon-arrow-circle-right Puedes leer más rutas del Pirineo en este enlace

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *