Reflexiones sobre la escalada en los Mallos de Riglos

Reflexiones sobre la escalada en los Mallos de Riglos

Riglos es un paraíso para el escalador. Pero también para el senderista, el ornitólogo, el geólogo y cualquiera que es sensible a semejante tesoro de la naturaleza. Un lugar pintoresco en el que se juntan la verticalidad de sus farallones, sobre un pueblo en el que suenan las campanas de su iglesia, cerca del río Gallego, signo de desarrollo gracias a la explotación de actividades de aguas bravas, así como la amenaza de otra presa con sus consecuencias medioambientales y sociales.

Las vías del tren, que van paralelas al río todavía vivo, evocan los orígenes de Riglos. Hacen recordar a los primeros escaladores que llegaban desde distintas partes del estado, gracias al canfranero, para hacer las primeras ascensiones, tan tentadoras para aquellos valientes en busca de aventura. Unos tiempos en los que sólo el exponer algunas formas de pensar ya era una aventura en sí mismo.

Reflexiones sobre la escalada en los Mallos de Riglos

Nombres como Rabada, Navarro, Bescós, Cintero, Villarig, Serón, Montaner, Arlaud, Mallafré, y muchos más, nos recuerdan cuerdas de cáñamo, alpargatas, clavos y calzas de madera que todavía se pueden encontrar en algunas paredes de los mallos. Un material que nos hace sentir como ratones, a los que subiendo hoy en día con los avances tecnológicos del material de escalada existente, seguimos pasando miedo cuando la chapa se nos queda un poco alejado de los pies.

Reflexiones sobre la escalada en los Mallos de Riglos

Pero sobre todas las cosas, lo que hace a Riglos especial es su formación geológica. Lo que hace que se considere uno de los mejores lugares de escalada del mundo. Su verticalidad y los tipo de agarres, lo convierten en un rocódromo al aire libre de 300m de altura.

Sedimentos del Pirineo se desplazaron hace millones de años y el río Gallego los ha ido erosionando hasta dejar a la vista estos Mallos. Unas imponentes paredes verticales que atraen a todos los escaladores del globo, y que hacen que en el momento de después de la escalada, en la terraza compartiendo lo vivido en la pared, o decidiendo que hacer en la próxima ocasión, puedas ver a gente de muy distintos lugares. Incluso a escaladores de fama mundial como Alex Honnold, Alex Hubber, etc.

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Conflicto respecto a la equipación

Una lástima que en un lugar como este, del que nos deberíamos sentir orgullosos, se convierta en un punto de conflicto entre los nuevos y viejos aperturistas y equipadores de vías de escalada, sin que exista un consenso entre todos para llegar a un punto de acuerdo. Ojalá antes de que esto vaya a mayores el sentido común y la coherencia prevalezca por el beneficio del colectivo escalador.

Reflexiones sobre la escalada en los Mallos de Riglos

 

 icon-arrow-circle-right Entrada escrita por Diego Quesada. Miembro de la empresa social Senderos de Teja.

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Por Diego Quesada

Gestor y fundador de Senderos de Teja

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