La formación de los Ibones pirenaicos

formación de los ibones pirenaicos
// Ibones de Anayet

Si mirásemos el Pirineo desde el cielo observaríamos unas motas azules que decoran nuestros valles y montañas. Perlas de agua brillante y un azul intenso. Son los Ibones (nombre aragonés), lagos de alta montaña de origen glaciar.

Debido a la diversidad de criterios, no es fácil establecer el número total de ibones que existen. Aún así, según los datos de la Confederación de Hidrográfica del Ebro, en el Pirineo aragonés se contabilizan 197 y la mayoría se encuentra por encima de los 2.000m de altitud. 

Su localización y las condiciones climáticas en las que se encuentran les otorgan unas características únicas y les convierte en espacios muy especiales. Además de su riqueza ecológica y su valor científico, su belleza paisajísticas es incuestionable. 

circular ibon de acherito
// Ibón de Acherito

Pero ahora bien, ¿cómo llegaron hasta aquí estos lagos?

Los ibones tienen su origen en la dinámica de los hielos durante los últimos pulsos glaciares del Pleistoceno (período que comienza hace 2,59 millones de años y finaliza aproximadamente en el 10.000 a. C.). En este tiempo, todo el área septentrional de la Península Ibérica estuvo ocupada por grandes masas de hielo que moldearon y erosionaron el relieve a su antojo. 

En determinados espacios, los glaciares ejercieron una fuerte presión vertical que fragmentó la roca y formó cubetas de sobreexcavación glaciar. Con el posterior deshielo y retroceso de los glaciares estas cubetas quedaron inundadas y cubiertas de agua. Así nacieron los ibones pirenaicos. 

formación de los ibones pirenaicos


¿Por qué el agua de los ibones tiene ese color característico?

La mayor parte de los ibones pirenaicos se localizan sobre rocas de naturaleza ígnea o magmática, que poseen suelos con escaso desarrollo y una reducida cubierta vegetal. Esto provoca que sus aguas sean generalmente muy transparentes.

Además, durante los meses fríos del año, es habitual observar como una capa de nieve y hielo los cubre por completo. Por ello, la vida que surge en estos ibones está totalmente adaptada a las condiciones extremas. Se trata, por lo general, de organismos muy especializados y con un rango de distribución muy reducido.

bachimaña ibones
// Ibones de Bachimaña

 

 icon-arrow-circle-right Fuente:Los ibones: las islas acuáticas del Pirineo; Tomás Arruebo, Zoe Santolaria y Alfonso Pardo

 icon-arrow-circle-right Puedes leer más sobre geología del Pirineo en este enlace

 

 

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