Arista de los Diablos en el macizo del Balaitus

Arista de los Diablos en el macizo del Balaitus cima norte pirineo

Durante los meses de invierno el Pirineo se transforma. Con su manto blanco las montañas se vuelven lugares inhóspitos y aparentemente inaccesibles. El montañero que se adentre en este terreno deberá tener los conocimientos técnicos, la condición física y el material necesario para enfrentarse a esta aventura.

Los días son muy cortos. La escalada y la aproximación muy largas. Por lo que en nuestras mochilas llevamos el material de vivac en previsión de que la escalada durará un par de días. En este tipo de actividades la logística juega un papel muy importante y el material se elegirá concienzudamente ya que el peso de las mochilas será un lastre que acarrearemos durante toda la actividad.

Arista de los Diablos en el macizo del Balaitus cima norte pirineo


Comienza la ruta

La noche todavía nos envuelve en el parking de “la Sarra”, donde comenzamos nuestra particular  aventura. Son las seis de la mañana y caminamos a la luz de los frontales. Avanzamos lentamente intentando ahorrar energías a sabiendas que el día será largo.

Según vamos ganando altura la nieve hace acto de presencia. Al principio algún nevero aislado, pero pronto se convierte en un espeso manto que lo cubre todo. De momento la suerte esta de nuestro lado, un par de montañeros aproximaron al refugio el día de antes y nos han dejado una buena huella que nos facilita en gran medida la progresión.


Llegamos al refugio

La primera parada, que es obligada, la hacemos en el refugio Respomuso. Aquí nos recibe nuestro amigo David Abajo que nos prepara un buen desayuno a base de tostadas y café con leche.

A partir de este punto la traza no esta abierta y caminar se vuelve mucho más lento y penoso. Nos hundimos en la nieve por encima de las rodillas. Según ascendemos el terreno se va volviendo más escarpado, la nieve se intercala con el hielo y la roca. Ahora llega el momento de encordarnos y calzarnos los crampones para asegurar la escalada.

Arista de los Diablos en el macizo del Balaitus cima norte pirineo


Iniciamos la escalada

La arista que vamos a escalar se realiza normalmente durante los meses de verano en una sola jornada y se utilizan los “pies de gato” que facilitan en gran medida la escalada. Pero en invierno, las condiciones son muy diferentes. La nieve y el hielo tapiza todos los salientes que ofrece la roca, y en cada paso que damos los agarres han de ser limpiados minuciosamente antes de poder traccionar sobre ellos. Las fisuras que nos sirven para proteger nuestro avance están taponadas por la nieve y el hielo, y en ocasiones tenemos que utilizar el piolet para poder limpiarlas y emplazar las piezas que aseguran nuestro avance.

Arista de los Diablos en el macizo del Balaitus cima norte pirineo

Al ser una arista horizontal, todos los tramos que ascendemos por la cara sur, los descendemos por la cara norte destrepándolos o por medio de rápeles. En ocasiones las instalaciones están escondidas bajo la nieve y tenemos que improvisar con nuestro propio material.

Arista de los Diablos en el macizo del Balaitus cima norte pirineo


Cae la noche

Cuando escalas, el nivel de abstracción es tal que hace que no te des cuenta del paso del tiempo. Poco a poco la noche se va acercando sin tener un sitio claro donde poder pasarla. Nerviosos seguimos escalando. Allá donde miremos no conseguimos intuir ninguna repisa, aunque pequeña, donde poder descansar nuestros fatigados cuerpos. La luz rayo a rayo va desapareciendo en el horizonte. De pronto, en lo alto de un pequeño collado, intuyo lo que va a ser nuestro pequeño hotel, por fin el cuerpo y la mente se relajan y tranquilos comenzamos los preparativos del pequeño vivac.

Arista de los Diablos en el macizo del Balaitus cima norte pirineo

Cenamos un poco de pasta liofilizada, un poco de chorizo y frutos secos. También nos dedicamos a fundir nieve con el infiernillo para poder hidratarnos. Durante la larga noche la temperatura no baja de 0º, que para esta época del año es bastante alta, pero debido al fuerte viento que nos azota, la sensación térmica baja y pasamos algo de frío.

Arista de los Diablos en el macizo del Balaitus cima norte pirineo


Segundo día

A la mañana siguiente el Sol nos ayuda a abandonar el relativo confort de nuestro saco de dormir para comenzar la escalada. El viento sigue azotando. Nuestros movimientos son lentos y torpes. Hasta que por fin entramos en calor y otra vez la maquinaria vuelve a funcionar correctamente.

El itinerario es difícil de seguir, condicionado por la nieve y el poco equipamiento fijo que posee la ruta. En ocasiones nos perdemos y nos vemos rapelando hacia lo desconocido en un intento desesperado de volver a encontrar el camino correcto. Subimos y volvemos a bajar los innumerables resaltes que nos cierran el camino, algunos fáciles y otros no tanto. Pero poco a poco vamos intuyendo la cercana cumbre.

Arista de los Diablos en el macizo del Balaitus cima norte pirineo


Tocamos el cielo

Sobre las tres de la tarde llegamos a la cima del pico Soulano. Hacemos unas fotos, pero ni siquiera echamos un trago de agua. Es tarde y la bajada complicada. Comenzamos el descenso hacia la vertiente Norte, no lo conocemos, pero sabemos que hay una serie de rápeles instalados en una canal que desciende hacia el Oeste.

Seguimos bajando sin tener rastro de la línea de descenso, la tensión va en aumento, si no la encontramos tendremos que improvisar una bajada por nuestros propios medios, y eso implicará abandonar gran cantidad de material. Pero en esta ocasión la suerte esta de nuestra parte; como por arte de magia aparece ante nuestra mirada el primero de los cinco rápeles que nos depositan sin mayores contratiempos en “nieve” firme a los pies del Soulano ya en medio del atardecer.

 

 icon-arrow-circle-right Actividad realizada por Iván Galván y guiada por Nacho Merino, de la Casa de la Montaña de Jaca.

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Por Nacho Merino

Guía de Alta Montaña. Fundador y gestor de la Casa de la Montaña de Jaca.

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